Creatif
Un regalo inesperado
por Alejandro OviedoEl Dr. Cecilio Montoya llegó a su casa muy emocionado. Llamó a sus tres hijos y a su esposa y les pidió que cerraran sus ojos, al tiempo que los fue llevando uno a uno a la sala de la casa. Cuando ya estaban todos reunidos, contó hasta tres y les pidió que abrieran los ojos y asombrados miraron un gigantesco regalo en medio de la sala. Todos preguntaron para quien era ese majestuoso obsequio. El Dr. Montoya les respondió "este año no tendremos nuestro acostumbrado árbol de Navidad, pero en cambio, tendremos este regalo, el cual nos recuerda el inmenso obsequio que Dios nos dio envuelto en pañales, a su Hijo Jesús, el Salvador del mundo".
Amigo, ¿qué le parece? El Dr. Montoya nos ha dado una alternativa de cómo celebrar la fiesta navideña. Lo cual me parece interesante, pues muchas familias invierten enormes cantidades de dinero adornando sus casas, con objetos que no representan en lo absoluto lo que es la Navidad.
Según una reciente investigación en los Estados Unidos, en la que se encuestó a 2,511 personas, alrededor del 50% de ellas invertirá menos cantidad de dinero en decoraciones navideñas, 48% reducirá sus gastos en comer fuera de casa y el 47% invertirá menos en el árbol de navidad.
Le recomiendo que no se sienta culpable si decide invertir menos dinero en adornar su casa en esta temporada navideña. Es más, los tiempos en que estamos lo exigen, así que sea sensato (a) y no cometa excesos.
¿Cómo se Hace? Esta navidad deberíamos acordarnos de darle un presente al protagonista de esta fiesta, Jesús. Es oportuno recordar sus palabras "Porque tuve hambre y ustedes me dieron de comer; tuve sed, y me dieron de beber; fui forastero, y me dieron alojamiento; necesité ropa, y me vistieron; estuve enfermo, y me atendieron; estuve en la cárcel, y me visitaron... Les aseguro que todo lo que hicieron por uno de mis hermanos, aun por el más pequeño, lo hicieron por mí". Mateo 25. 35 – 36 y 40 NVI.