Creatif
Jóvenes 180º
por Alejandro OviedoDania y Elmer son cristianos y se aman locamente. Ellos tienen 22 y 23 años respectivamente. Cierto día, esta pareja de novios estaba a solas y ellos comenzaron a besarse. La pasión creció tanto que ambos entendieron que debían detenerse para no cometer una locura. Ese día, ellos acordaron una regla en su noviazgo: Evitar los lugares solitarios para limitar las caricias y los besos y así demostrar el amor auténtico que se tienen mutuamente. La historia anterior puede sonar ridícula en el mundo tan liberal en el que vivimos, donde los límites ya no interesan y donde los buenos modales se han devaluado tanto que se están extinguiendo. Hoy en día, nuestros jóvenes están recibiendo una cara complaciente sobre la sexualidad y por ello vemos el desastre en el que está inmersa la familia, porque con el correr del tiempo, esos jóvenes se convierten en padres, madres, esposas, esposos y pretenden seguir con ese patrón de vida.
Sin embargo, todavía hay una reserva moral en el mundo, gracias a la cual, el mundo no colapsa, me refiero a los cristianos nacidos de nuevo, aquellos que han hecho de Jesús, su Señor y Salvador. Los jóvenes 180 grados pertenecen a esa reserva moral que Dios ha provisto para la sociedad. Jóvenes 180 grados son aquellos que no están siguiendo el patrón del mundo de hoy, más bien, ellos han dado un giro en la dirección opuesta a la pauta que dicta la moralidad del momento. Los jóvenes 180 grados están haciendo las cosas a la manera de Dios, siguiendo sus principios y ajustando su vida a sus límites morales, éticos y espirituales. Los jóvenes 180 grados están conscientes que cuesta más, pero que vale la pena porque hay recompensas. ¿Cómo se Hace? El Apóstol Pablo le escribió a su joven discípulo Timoteo lo siguiente: “Que nadie te menosprecie por ser joven. Al contrario, que los creyentes vean en ti un ejemplo a seguir en la manera de hablar, en la conducta, y en amor, fe y pureza.” 1 Timoteo 4:12. NVI. Si eres un joven cristiano, entonces, Dios tiene una misión para ti, ser ejemplo, conviértete en un modelo a seguir. Tu manera de hablar, tu conducta, tu amor, tu fe y pureza pueden impactar a los de tu alrededor, ¿por qué no comienzas en casa? Para muchos jóvenes ese es el lugar más difícil, pero te aseguro que si logras ser ejemplo ahí, entonces cualquier otro desafío será “pan comido”.