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Matrimonios felices

por Alejandro Oviedo

Cuentan que dos buenos amigos iban charlando mientras caminaban por el desierto. A medida que avanzaban, la conversación se iba acalorando, hasta que uno de ellos, le dio una cachetada al otro, con eso se puso fin a la discusión. Inmediatamente, el ofendido se agachó y con su dedo índice escribió en la arena lo siguiente: "Hoy mi mejor amigo me ha dado una cachetada". Siguieron su camino sin decir una palabra. Después de un rato, ambos amigos divisaron a lo lejos un oasis, corrieron para zambullirse en las frescas aguas y saciar su sed. Pero de repente, el que había recibido la bofetada se estaba ahogando, así que sin pensarlo dos veces, su mejor amigo se tiró a rescatarlo. Una vez en la orilla y pasado el susto, el que había sido rescatado, sacó un cincel y un martillo y talló en una piedra la siguiente leyenda: "Hoy mi mejor amigo me salvó la vida". << ¿Estás loco o qué?>> Exclamó el otro. <<Primero escribiste que yo te había cacheteado y ahora que te he salvado la vida, déjate de locuras. >> Ante esto, le respondió "Pues no son locuras, es cierto, yo escribí sobre la arena que tú me abofeteaste, porque al soplar el viento, esas palabras desaparecerán, pero he escrito sobre la roca que tú me salvase la vida porque no importa cuánto sople el viento, eso nunca se borrará."
Esta preciosa historia bien puede aplicarse al matrimonio. Los casados algunas veces cargamos con profundas heridas, porque hemos decidido agarrar el cincel y el martillo y hemos esculpido los malos momentos en nuestro propio corazón haciendo sendos surcos de amargura. Lea Efesios 4:30-32.
En otras palabras, hacemos todo lo contrario al personaje de nuestra historia, con razón, los buenos momentos se los lleva el viento, porque equivocadamente los escribimos sobre la arena. Muchos matrimonios a penas se mantienen en pie, porque están dando más importancia a lo negativo de su relación que a las cosas trascendentales. Con razón, los matrimonios felices representan una especie en peligro de extinción. Lea Proverbios 15:13. ¿Cómo se Hace? Si la felicidad se ha esfumado de su matrimonio, entonces vale la pena que esta semana, usted haga una lista de los buenos momentos que han pasado con su cónyuge. Cuando usted haga un inventario de las cosas agradables que ha vivido en su vida marital, usted entenderá que no todos los tramos del camino han sido cuesta arriba. No atesore los malos ratos, mejor deje que se los lleve el viento. Frecuentemente, use su cincel para tallar bonitas frases a su cónyuge. Le animo para que complete la frase "Hoy mi mejor amigo(a) me ____________".

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