Creatif
Padres demasiado ocupados
por Alejandro OviedoCuando yo tenía doce años, mi madre tenía dos trabajos. Uno de ellos de 8:00 a.m. a 5:00 p.m. como secretaria y el otro de 6:00 p.m. a 9:00 p.m. como maestra de secretariado; su llegada a casa era como a las 10:00 de la noche. En ese tiempo me sentía a mis anchas, podía estar con mis “amigos”, que por cierto eran mayores que yo, y regresar antes de la llegada de mi madre. Cierto día, mamá llegó temprano, yo no estaba en casa, y cuando llegué me sintió olor a cigarrillo, en realidad, yo había estado fumando. Aquella noche, mi madre me dio un gran sermón y me prohibió salir al vecindario. Pero lo que más me impacta de aquella noche, es que mi madre, a raíz de ese episodio, decidió dejar el trabajo con jornada vespertina para dedicarnos más tiempo a mi hermana y a mí. Phil Tuttle, presidente de Caminata Bíblica Internacional, cita las palabras del Ex - Secretario de Salud de los Estados Unidos, Everett Koop, en su seminario Instruye al Niño: “La vida no ofrece mayor responsabilidad, ni mayor privilegio, que la crianza de la siguiente generación.” Los padres de familia tenemos entre manos la gran responsabilidad de criar a la futura generación, un privilegio que Dios nos ha delegado a nosotros hoy. Padres y madres sólo tenemos una vida sobre esta tierra, una oportunidad para trascender a través de nuestros hijos, por lo tanto, aprovechemos bien el tiempo e imprimamos en nuestros chicos lo mejor de cada uno de nosotros. Seamos intencionales en nuestras relaciones padres – hijos, que cada abrazo, cada beso, cada palabra, cada momento lleve la firme intención de hacerlos sentir amados, seguros e importantes. Padres de familia algunas veces tendremos que tomar decisiones arriesgadas en aras de criar positivamente a nuestros hijos. Mi madre me demostró que verdaderamente le importábamos más que el dinero extra que pudiera ganar. ¿Cómo se Hace? Observe lo que dice la Biblia en el salmo 127:2-3. NVI: “En vano madrugan ustedes, y se acuestan muy tarde, para comer un pan de fatigas, porque Dios concede el sueño a sus amados. Los hijos son una herencia del Señor, los frutos del vientre son una recompensa.” Si tenemos hijos somos afortunados, ahora lo que nos toca hacer es cuidar bien de ellos. Si utilizamos el trabajo como pretexto para criar a nuestros hijos, nos quedamos cortos. Dios quiere un papel más activo de parte nuestra. Evalúese a la luz de esta pregunta ¿es mi familia una prioridad sobre mi trabajo? Seguro que todos debemos hacer ajustes en algún lugar.