La espada del Espíritu
por Alejandro OviedoBruce Wilkinson en su libro La Oración de Jabes habla acerca de un anuncio de una página completa en una revista. La ilustración era la de un gladiador romano quien estaba en serios problemas. Por alguna razón, él había dejado caer su espada. Un enfurecido león se encontraba a mitad de su embestida con sus fauces abiertas. En el coliseo, la multitud estaba de pie viendo con horror la huida desesperada del gladiador. El titular de la ilustración decía “A veces no nos podemos dar el lujo de llegar en segundo lugar.” Página 62. El apóstol Pablo acostumbrado a ver a los gladiadores romanos y su indumentaria, nos ordena “Pónganse toda la armadura de Dios para que puedan hacer frente a las artimañas del diablo.” Efesios 6:11. NVI.
Todos estamos inmersos en una guerra espiritual, sí estamos metidos en la arena del coliseo y las fuerzas del mal luchan ferozmente cual león contra nosotros. La Biblia nos advierte “Porque nuestra lucha no es contra seres humanos, sino contra poderes, contra autoridades, contra potestades que dominan este mundo de tinieblas, contra fuerzas espirituales malignas en las regiones celestiales.” Efesios 6:12. NVI. El gladiador romano de la ilustración tenía más oportunidades de vencer al león con la espada en su mano; sin su arma, él era presa fácil de un hambriento y enfurecido león. Igualmente, todo soldado de Cristo debe portar siempre su arma de guerra, no se puede dar el lujo de dejarla olvidada o abandonada, porque sería presa fácil del enemigo. Notemos bien lo que nos dice la Biblia “Tomen el casco de la salvación y la espada del Espíritu, que es la palabra de Dios." Efesios 6:17. NVI.
¿Cómo se Hace? La espada es un arma de guerra. Jesús empleó la palabra de Dios para vencer las tentaciones de Satanás. Vea Mateo 4:1-11. ¿Estamos leyendo sistemáticamente la Biblia? ¿Estamos memorizando pasajes específicos de la palabra de Dios? Los cristianos no debemos dejar nuestra espada por ningún motivo. Esta semana comience la lectura de uno de los libros de la Biblia. Yo estoy seguro que sacará provecho de este ejercicio porque la palabra de Dios siempre causa un impacto positivo en la vida de la gente.